viernes, 21 de junio de 2013

Solsticio de invierno


Hace mucho, mucho tiempo, soñé una vez que te amaba, soñé que mi mirada se perdía en tus ojos y que mis labios se fundían con los tuyos… Soñé que me tomabas en tus brazos, que acariciabas mi pelo y que me susurrabas al oído palabras de amor… Hace mucho, mucho tiempo, busqué tu rostro entre la gente y le pregunté a Dios, mirando las estrellas, por tu nombre… Imaginé tu voz, tu olor y tu sonrisa, el sabor de tus labios y el sonido de tu risa… Hace mucho, mucho tiempo, pensé en tu carácter, en tu silueta y en tu fruta preferida… Incluso en tus defectos y manías…

Te vi una mañana de marzo… Te reconocí una tarde de abril… Te amé una noche de diciembre, con la luna llena a nuestras espaldas y el río cantando su eterna canción…

El tiempo ha pasado tan rápido, pero parece que llevara una vida entera sintiendo tu calor...

Hoy tu nombre me sabe a frambuesas con albahaca y el recuerdo de tus ojos se funde con una brillante tarde de primavera tendidos al sol… Hoy el sonido de tu voz acelera mi corazón y se mezcla con un poco de country…

Hoy, espero tu regreso, aun no te vas, lo sé, pero de solsticio a solsticio esperaré por ti, porque sí, te voy a esperar, primero serán seis meses, después puede que un año, puede que dos o tres, pero te prometo, amor mío, que desde el día que estemos juntos ante Dios, no volveremos a estar lejos, no por tanto…


Siempre tuya.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

que bello lo que escribiste...
pero quisiera entender mejor,es a caso,¿un amor que en un tiempo vino y hace unos meses se terminó, Zelenia?
¿o un amor que desde siempre viene y va?

Zelenia dijo...

Un amor soñado, tiempo atrás, en uno de esos sueños de cuando una es niña, un amor que muchos años después, cuando ya estás convencida de que fue solo un sueño, cuando hasta olvidaste el sueño en sí... Te lo encuentras en la vida real y recuerdas lo que una vez soñaste y haces todo lo posible por enmendar tus errores del pasado para que el sueño pueda hacerse real... Un amor que ahora puedo abrazar, un amor que hoy sabe que amo y me ama, un amor que se aleja, no por falta de amor ni mucho menos, si no por la distancia.

Un amor del que no quiero separarme